Cinco semanas de caída: el mercado sigue pendiente de Irán

La semana pasada marcó la quinta consecutiva con caídas en las bolsas de Estados Unidos, mientras que Europa cerró prácticamente sin cambios. La guerra en Irán continúa siendo el principal foco de preocupación y sigue impactando a los mercados globales.

El petróleo se mantiene en niveles elevados, con el WTI cercano a los U$S 100 y el Brent en torno a U$S 110. A pesar del inicio de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto, los precios de la energía continúan altos. El tránsito por el estrecho de Hormuz permanece limitado y los efectos económicos negativos se siguen acumulando.

Dentro de lo positivo, la escalada del conflicto, que amenazaba con afectar infraestructura clave, fue postergada, estableciéndose un nuevo plazo límite para negociar hasta el 6 de abril. Mientras tanto, las partes buscan avanzar en una solución que permita reducir la tensión.

En el plano económico, se publicaron los PMI (Purchasing Managers’ Index) en Europa. Este indicador refleja el nivel de actividad del sector privado: valores por encima de 50 señalan expansión, mientras que por debajo indican contracción. Los datos fueron mixtos (algunos superaron expectativas y otros no), aunque en su mayoría se mantuvieron en zona de expansión.

En Estados Unidos, la productividad sorprendió a la baja, creciendo 1,8% en el cuarto trimestre frente al 2,8% esperado. Por su parte, el índice de confianza del consumidor cayó a 51,7, su nivel más bajo desde noviembre de 2025. Esto refleja el impacto negativo que están teniendo la guerra y los elevados precios de la energía sobre el consumo.

Las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense continuaron en alza durante la semana: el rendimiento a 10 años superó el 4,40%, mientras que el de 30 años se ubica por encima del 4,95%. La combinación de mayores expectativas de inflación y un déficit elevado sigue presionando al alza el costo de financiamiento del gobierno.

¿Qué mirar en los próximos días?

El foco principal seguirá siendo la evolución del conflicto en Irán y su impacto sobre el petróleo y otros activos financieros. En cuanto a datos económicos, se conocerá la inflación de marzo en Europa, clave para evaluar el impacto del conflicto en los precios. Además, en Estados Unidos se publicará el reporte de empleo.

AGUSTIN QUEIJO

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